Tubería
de la reserva de gas peruana de Camisea requerirá un costoso
programa de mantenimiento
EFE
LIMA
Petroleumworldperu.com 08 07 07
La
tubería de líquidos de la reserva natural de gas de
Camisea, al sureste de Perú, requerirá un presupuesto
de mantenimiento muy alto debido a su mal diseño, que ha provocado
seis roturas en poco más de dos años de funcionamiento,
señaló hoy la consultora estadounidense E-Tech International.
Tubería
de la reserva de gas peruana de camisea
El director de ingeniería de E-Tech, Bill Powers, informó que
'hay partes del ducto que tienen una erosión como de 10 años
de antigüedad, lo que corresponde a la mitad de su vida útil'.
E-Tech fue convocada
por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2005 para hacer
una auditoría del sistema de gasoductos de
Camisea, con el objeto de verificar la calidad de la obra, realizada
por el consorcio internacional TGP (Transportadora de Gas del Perú).
Powers explicó en una rueda de prensa que un nuevo análisis
de las tuberías hecho por la firma Exponent, contratada por
TGP, confirmó en junio pasado las irregularidades detectadas
por su empresa con anterioridad, y que fueron desestimadas por el consorcio
y el gobierno peruano.
Según Powers, la tubería de líquidos tiene un
espesor menor al del de gas, y señaló que 'es como tener
un ducto de porcelana al lado de uno de acero'.
Subrayó que por esa razón 'no puede soportar fuerzas
externas' en su tendido y que será necesario darle un tratamiento
muy cuidadoso, 'como a un bebé', cada seis meses y en forma
permanente.
Alertó que la tubería de líquidos necesitará un
'programa público, muy fuerte de monitoreo y de mejoramiento
de obras geotécnicas'.
Las tuberías se construyeron en 2003 con un presupuesto de
800 millones de dólares, mientras que el costo del equipo que
revisa el interior del tendido, llamado 'chancho inteligente', es de
más de 500.000 de dólares.
El experto criticó la justificación de la empresa, en
el sentido de que nadie hubiera podido prever las roturas, así como
la decisión de tender los ductos de 'cima por cima', a través
de los caminos escarpados y selváticos de los departamentos
de Cuzco y Ayacucho hasta la costa de Ica.
'Exponent dice
que no hay problema con la ruta, porque hay menos erosión,
pero es ilógico', declaró Powers.
El analista explicó que si los ductos están tendidos
sobre las cimas de cerros, entonces se va a tener que quitar bosques,
lo cual va a provocar la erosión en las laderas de los montes.
La última ruptura de la tubería de líquidos de
gas se produjo en abril pasado a la altura del kilómetro 125
del tendido y, según una evaluación del gobierno regional
del Cuzco, se perdieron 4.000 barriles de combustible.
Sin embargo, el
consorcio afirmó que solo 'salieron algunas
gotas' de una ranura de 15 centímetros, recordó Powers.
En opinión del ingeniero estadounidense, el BID, TGP y el gobierno
peruano están trabajando en equipo para minimizar los errores
de la primera fase del proyecto.
En la segunda etapa
del plan de Camisea se prevé la construcción
de una planta de licuefacción en Pampa Melchorita, a unos 169
kilómetros de Lima, y se aspira a exportar el gas natural a
México y Estados Unidos.
La planta, que
demandará una inversión de 1.100 millones
de dólares, es levantada por el consorcio Perú LNG, formado
por la estadounidense Hunt Oil, las trasnacionales SK Corp. (Corea)
y Repsol YPF (España), con capacidad para transformar diariamente
625 millones de pies cúbicos en gas natural licuefactado.
Las reservas de
Camisea ascienden a 8,7 trillones de pies cúbicos,
con un estimado de recuperación final de 6,8 trillones de pies
cúbicos de gas natural y 411 millones de barriles de líquidos
asociados (propano, butano y condensados).
EFE
06/07/07
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