Comentario
Editorial/Opinión
Alfredo
Bryce Echenique: Potencias sin poder
La
situación del mundo actual es paradójica. Se integra globalmente
por procesos productivos, corrientes comerciales, flujos financieros,
etcétera, y a la vez se fragmenta por el incremento de la desigualdad
social, conflictos civiles, religiosos, genocidios, terrorismo, proliferación
nuclear y degradación ecológica.
En
un mundo roto como el que va surgiendo, ni la más poderosa potencia
logrará poner orden. Estamos, así, frente al comienzo
de una suerte de vacío de poder global. Hoy, los grandes arsenales
nucleares que tienen EE.UU., Rusia y los medianos de Gran Bretaña,
Francia y China han perdido su sentido estratégico, pues estas
turbulencias sociopolíticas y ecológicas no se resuelven
con disuasión nuclear.
Ante
el mundo caótico en que vivimos, EE.UU., con sus siete flotas
y decenas de bases militares y aéreas por todo el mundo, ha probado
que no tiene poder suficiente para crear una 'pax americana'. EE.UU.
es vulnerable a ataques terroristas que son difíciles de disuadir,
pues los grupos terroristas no tienen territorio y además están
compuestos por células dispersas clandestinamente por todo el
globo.
La
victoria militar de EE.UU. sobre los harapientos talibanes y los mal
equipados batallones de Saddam Hussein logró derribar los odiosos
regímenes de Kabul y Bagdad, pero no ha resuelto el problema
de la amenaza terrorista en territorio americano. En la llamada "guerra
contra el mal" es más fácil derrocar regímenes
tiránicos que dar seguridad a los ciudadanos de Nueva York o
de Los Ángeles contra futuros atentados terroristas y, además,
los cambios de regímenes en Iraq y Pakistán tampoco son
garantía de que estos países se convertirán en
auténticas democracias aliadas de EE.UU. El poder militar estadounidense
ha logrado victorias militares pero sin triunfos políticos.
Esto
se debe a que el coloso estadounidense tiene tres déficits estructurales
imperiales. El primero es su dependencia del capital extranjero para
financiar su sociedad de excesivo consumo, que se refleja en una colosal
deuda externa y en un megadéficit que está haciendo perder
la confianza en el dólar. El segundo déficit se debe a
que las Fuerzas Armadas estadounidenses, formadas por voluntarios, están
hoy sobreextendidas y no encuentran reemplazos suficientes. El tercero
es cultural y consiste en la poca resistencia de la sociedad estadounidense
a las intervenciones militares largas y costosas en vidas. Destacados
académicos internacionales como Paul Kennedy consideran que el
poder militar de EE.UU. no es eficaz para enfrentar las amenazas del
siglo XXI, ya que no es posible enfrentar al terrorismo, la proliferación
nuclear, el narcotráfico, el tráfico de personas y de
armas, los graves problemas ambientales y la enorme pobreza mundial
con portaviones, misiles cruceros, bombas láser y marines. En
fin, que no se puede controlar la muy complicada situación del
mundo actual como un 'sheriff' solitario.
Hoy EE.UU. y las potencias occidentales democráticas, que son
las únicas que tendrían capacidad de poner orden en el
mundo, tienen enormes problemas para intervenir militarmente. Sus sociedades
de consumo, basadas en la idea de la gratificación material inmediata,
no aceptan sacrificios para resolver problemas en regiones pobres y
alejadas. A los políticos de las grandes potencias democráticas
les es casi imposible vender la idea de que es necesario participar
en las 'intervenciones humanitarias' de la ONU. Su electorado no está
dispuesto a sacrificar la vida de sus hijos y a pagar más impuestos
para establecer un nuevo orden mundial. La sola idea de ver a sus soldados
regresar en bolsas de plástico aterra a sus gobiernos, por el
castigo electoral que ello podría significarles. Actualmente,
la respuesta de EE.UU. y de las potencias occidentales ante las violaciones
masivas de los derechos humanos, por ejemplo, es una mezcla de indignación
con extrema prudencia, que disfraza su falta de poder para intervenir.
Estados
Unidos sigue siendo una superpotencia pero no es un imperio, y su acción
unilateral tiene serios límites, aunque este hecho tampoco debe
llevarnos a pasar de una utopía unipolar a una multipolar, porque
Francia, Alemania, Japón, China o la India, ni juntas ni separadas,
pueden ejercer un balance multipolar de poder frente a la potencia americana.
Hoy, en vez de unipolaridad o multipolaridad, lo que hay es un déficit
de poder mundial. Las grandes potencias son impotentes ante un mundo
caótico y fragmentado por la pobreza, el cambio climático,
las guerras civiles, el terrorismo, el genocidio, la proliferación
nuclear y el tráfico de armas, drogas y personas.
Alfredo Bryce Echenique
es escritor, ganador del Premio Planeta en el 2002 por "El huerto
de mi amada". Sus puntos de vista no necesariamente son los de
Petroleumworld.
Nota del Editor: :Este comentario fue originalmente publicado en exclusiva
por El Comercio, el 18 de marzo del 2007. Reproducimos el mismo en beneficio
de los lectores. Petroleumworld Perú
no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por sus colaboradores
y columnistas de opinión y análisis.
Aceptamos
colaboraciones previa evaluación por nuestro equipo editorial,
estamos abiertos a todo tipo o corriente de opiniones, siempre y cuando
a nuestro juicio esten dentro de valores éticos y morales razonables.Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a través
de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios editoriales
y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción
identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com y se
haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de la sección
107 de la Ley de derechos de autor de los Estados Unidos de Norteamérica
(US Copyright)Internet Web links hacia
http://www.petroleumworldperu.com
Petroleumworld Perú 25 03 07
Copyright
© Alfredo
Bryce Echenique.
Todos los Derechos Reservados.
Envié
esa nota a un amigo
Sus
comentarios son importantes para nosotros!
Invitamos a todos los lectores a enviarnos sus comentarios
y opiniones sobre este artículo.
Escriba
a editor@petroleumworld.com
Pregunas o sugerencias, escriba a :
editorbolivia@petroleumworld.com
Se
ve mejor con IE
5.01+
Windows
NT 4.0, '95, '98 and ME +/ 800x600 pixels